Download y castigo

Implotado por Ruizist! el 29.07.09 @ 5:47 | 2 comentarios
Temas recurrentes: En serio te digo |


[gracias a kristian, factotum de StayFree, por el excelente post, con el que me permito disentir, que sirvió de disparador para este texto]

De vez en cuando aunque no muy seguido, para que el recurso no pierda efectividad, se puede utilizar un post para exorcizar pecados, revisar posiciones, recapitular lo actuado y entornar puertas que uno creía cerradas para siempre, o casi. En lo que respecta al download, o mejor dicho al hecho más general de compartir información en Internet, nadie puede tirar la primera piedra. Los sistemas P2P se basan precisamente en la certeza de que todos hemos sido en algún punto “pecadores” para el sistema y los dueños de la batuta, y en que la probabilidad de que lo volvamos a ser es muy alta.

Quienes hayan tenido la suerte de ver la película “RIP! A remix manifesto” en el último BAFICI, habrán podido apreciar como esta nueva práctica social ya está generando una teoría que la soporta. Este documental/ensayo no habla estrictamente de piratería sino de mashups, remezclas, reversiones, y también de copyright. Claro que, consumo fast food mediante, la diferencia puede pasar desapercibida. Y la diferencia entre prácticas de file sharing aisladas (o, en el mejor de los casos, vinculadas pero inorgánicas) y un intento de ordenamiento de varias ideas en torno a un tópico es el rigor, tanto analítico como ético, que debe observarse ante la problemática abordada.

“RIP!…”, decíamos, es un alegato de época preciso y contundente; como bien lo anticipa su nombre, un manifiesto para la era digital. Desanda el camino de los hoy dueños del monopolio cultural, los grandes grupos mediáticos del mundo: Disney, Time/Warner, BMG, su ruta. Ellos también fueron pecadores, y ahora no sólo están lejos de arrepentirse de su pasado sino que están muy ocupados reescribiendo su propia versión de las tablas sagradas. El juego se llama derechos de autor. Para que se entienda en una oración: ellos los tienen y nosotros no. ¿Qué nos queda por hacer entonces? Antes de la masificación de Internet, lo mucho que se podía hacer era prácticamente inofensivo. De unos años a esta parte, alcanzó con muy poco para aniquilar leyes, conceptos, modelos de negocio y formas de consumo.

Perdón por la extensísima introducción que hasta aquí aporta pocas novedades, pero voy a lo siguiente: no es demasiado feliz contestar una arbitrariedad con otra. Es decir, es comprensible y legítimo el enojo de un músico que ve cómo el disco que editó anteayer ya está para bajarse, y subido por una PC cuyo dueño probablemente viva en su mismo barrio. Digo, entiendo que para la ley sea igual piratear a Elton John que a Willy Polvorón, y está bien que para ellos sea así. Pero nosotros sabemos que no es lo mismo, aunque nos hagamos los tontos. Seguramente al publisher de Polvorón le coparía mucho que *un* tipo de Singapur se baje el disco de su protegido sin pagar. Pero que se lo bajen *quinientas* larvas que viven en el tercer cordón del GBA no le copa ni medio, y con justa razón. También con justa razón nos bajaremos desde acá algún oscuro documental que nunca se estrenó ni se estrenará, y hasta algún grandes éxitos de U2, Metallica, Madonna o pope de la industria a elección, sin sentir que le debemos explicaciones a nadie. Y, aunque suene contradictorio, eso también es legítimo… aunque no legal, claro.

Volviendo a “RIP!…” y la implacable lógica con la que argumenta por qué reversionar, resignificar y recrear sin otro ánimo que el de expandir los límites de la cultura jamás debería ser considerado delito, me resisto a ignorar esa línea ética y hasta de sentido común que diferencia las formas que pueden adoptar la cita y la intertextualidad del robo liso y llano. O sea, no me importa ser un ladrón ante la ley, sino ante mis pares. Y sobre todo, ante mí mismo. No le encuentro el sentido a forzar mi propia interpretación de los hechos para convencer a los demás de que les estoy haciendo un favor, pero de prepo. Aunque no persiga un afán económico, no hay sentido altruista posible en subir el disco recién editado del tipo que puede vivir a la vuelta de tu casa, y tener tanto o más hambre que vos, para que se lo bajen todos los que puedan y no consiga vender ni media copia.

Vamos con otro ejemplo un poco más a mano. Los blogs que supieron tener (sea por mérito, suerte o persistencia marketinero-spamera, tachar la que no corresponda) mayor trascendencia en los últimos años, han padecido algunos pseudo-clones parasitarios. Pibitos con ansias de figuración sacaban una cuenta en Blogger, copypasteaban todo el contenido y lo publicaban como propio bajo otro nombre. Esto le ha sucedido, en tiempos paradójicamente más felices, a LR!, y también si mal no recuerdo a SF. Ahora bien, ¿cuál es la diferencia de fondo entre ripear un disco, subirlo a un hosting gratuito de archivos y compartirlo con la consigna tácita de “bájenlo ya, antes de que se caiga el link”, y copypastear alevosamente un post para hacerlo pasar como producción original? Concedido, casi nadie sube discos de otra gente alegando que son propios, pero el tema claramente no pasa por ahí, sino por la apropiación indiscriminada y espasmódica.

Y otro detalle: ¿cuál fue la reacción de los responsables de los blogs “pirateados”? Si la teoría declamada se cumpliera a pie juntillas en la realidad, debería haber sido algo así como “dale para adelante, loco, no importa quién escribió qué, Internet es libre, que la información fluya, mi post, tu post, todo bien”. Obviamente, esto jamás sucedió. Lo que se dio fue una especie de fábula del cazador cazado; algún comentador ávido que alertó sobre el choreo, los posteadores originales (ahora convertidos en “autores” ultrajados) que invitaron gentilmente al anónimo púber a bajar el contenido del blog o directamente lo denunciaron ante Blogger o similar, quizás hasta un post a puro autobombo disfrazado de simpática nota de color sobre el tema, fin de la historia. Pero claro, ¿cómo los músicos se van a enojar porque le subimos el disco, si en realidad lo hacemos por ellos? Blah.

¿Alguien detecta alguna contradicción? ¿Qué pensaría Lawrence Lessig, impulsor de varias iniciativas pro-copyleft, al respecto? Si Girl Talk es el artista fetiche de “RIP!…”, el caso testigo que está dispuesto a ponerle el pecho a las balas con tal de seguir remixando, Lawrence Lessig es la figura autorizada, la voz de la academia que legitima la toma de posición contra los monopolios culturales, el padre que da consejos. Y justamente como da tantos consejos, no sabemos qué *pensaría*, pero sí qué piensa. Y lo dice claramente en el minuto 11:38 de este video:

“Es importante enfatizar que esto (el remixing) NO es lo que llamamos ‘piratería’. No me estoy refiriendo a ni justificando a las personas que toman la totalidad del contenido producido por otras personas y lo distribuyen sin el permiso de los propietarios del derecho de autor.”

El debate sigue abierto y esto no es cosa juzgada, claro está. Pero yo por ahora prefiero volver a dejar la puerta entornada y parafrasear a alguna mala película de abogados yanqui: que pase el que sigue, I rest my case.

2 comentarios »

Suscripción a RSS para los comentarios de este post. URI para trackbacks

  1. Veamos… entiendo lo que decis, pero no comparto en algunos conceptos.
    Por ejemplo me queda claro eso que decis de poner en internet el disco recien salido de alguien y cuanto lo perjudicaria (resalto el “caria”). Yo cuando opino que poner un disco de alguien en internet (sea el ultimo o el primero) lo beneficia mas de lo q lo perjudica lo digo por experiencia personal, o mas bien de mis amigos. Tengo amigos con bandas que venden 1000 cds, tengo conocidos con bandas que venden un poco mas y en estos casos ambos dicen que NO GANAN NADA CON LA VENTA DE LOS DISCOS. Y no me estoy refiriendo a bandas que editan por multinacionales y les pagan $1 por cd vendido, sino a bandas independientes que autoeditan su material o lo hacen por un sello pequeño. Igual esto es un concepto relativo y cada banda tendra su respuesta, yo hasta ahora conoci muchas mas bandas que dicen no salir perjudicadas que las q si lo hacen. Igual eso tambien es lo que quiero poner sobre el tapete con las notas de esa columna de SF. Por otro lado claro esta que si el mundo fuera perfecto y respetaramos cada una de las normas impuestas por las leyes, habria que consultarle al autor no solo si quiere o no que este en internet, sino q tambien habria q consultarlo si lo puedo reproducir publicamente, si lo puedo usar para mis videos o para crear algo a partir de su creacion, y esto ya sabemos q es imposible, entonces o hagamos todo o no hagamos nada y si no le pido permiso para poner su musica en mi cumpleaños, tampoco le pregunto si lo puedo poner en internet. Por otro lado creo q el mp3 es el kct de antaño. Yo en los 90s, en mi epoca del descubrimiento musical tenia 4 o 5 kcts originales, el resto eran TODOS pero TODOS copias y eso no impidio que yo vaya a ver bandas durante años, a que despues me compre algun original o consuma su merchandising. Hoy en dia internet hace que ese kct que yo compartia con mis 5 amigos del colegio llegue a 5 mil personas, se agrando la reparticion, pero el concepto es el mismo. Yo a mis amigos no les cobraba nada para copiarles el valentin alsina de 2 minutos, ahora yo no le cobro a John de New York por la descarga del ultimo de pez. El artista a mi de que me puede acusar?, cual seria mi pecado o mi crimen?. Decirle a mis 5 mil amigos que lo que hace me gusta mucho y estaria bueno que le peguen una oida porque vale la pena?. No pido que venga y me agradezca por difundirlo, pero me parece un poco tonto quejarse por eso. SI grabas un cd y lo vendes o regalas es para q te escuchen, sino queres que te escuchen segui tocando solo en tu habitacion o no salgas de la sala de ensayo.

    Con respecto a la parte de los blogs “pirateados”, nosotros tuvimos un tema similar con un blog que reproducia integramente los post de SF, yo recuerdo de hablar con ese pibe quien muy libremente me dijo que pensaba llenar la pagina de publicidad y facturar gracias a los feeds de distintos blogs, una actitud bastante distinta a la que nosotros tenemos con los musicos, pero mas alla de eso, lo que yo hice al respecto fue ponerle un link a SF al feed y listo, cada post que publicaba incluia una mencion de la fuente, con eso ya me alcanzaba. Algo similar pasa con taringa, que corta y pega post a diestra y siniestra, y en mi caso si voy a decirle al pibe q lo hace que cite la fuente es porque me sirve a modo “publicitario”, no por mucho mas. Distinta es la actitud de Rolling stone, que si vende ejemplares (a un precio bastante elevado dicho sea de paso) y medio que me rompe un poco las bolas que se robe cosas de la nota de walas como hizo. Que otro blog corte y pegue, bueno, vaya y pase, pero ya que lo haga “la revista de cultura rock mas importante del mundo”, me jode.

    en fin, me debe faltar algo mas, pero ya me canse de escribir.

    bye

    Comentó kristian el 29.07.09 a las 4:35 pm — #permalink

  2. Asi como se encargan de romperte el orto cobrandote 100$ un DVD original o 40$ un cd nuevo, que se encarguen de combatir contra la pirateria, mientras voy a seguir bajando todo gratis porque para eso tengo internet y lo garpo. Sera hipocrita y demagoga mi opinion pero es la posta. Yo antes compraba un cd original y me salia 15$ o 20$ ahora me sale 25$ o 40$ y la guita encima alcanza menos. Es el mismo sistema capitalista el que me rompe el orto para vendermelo y es el mismo sistema el que me lo regala en internet, que se arreglen los empresarios, el que tiene una banda lo que quiere es que lo vayan a ver no ganar guita con un CD y sino que le hagan un piquete a SADAIC que son todos una mafia y ahi es donde verdaderamente le roban a los musicos.

    Comentó nico el 29.07.09 a las 6:34 pm — #permalink

Dejar un comentario

Tags permitidos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>


Copyleft Mut@ntes 2002/2020 — CMS: Wordpress 4.7.1 — Theme: Pool 1.0.7 (hacked) — RSS de entradas y comentariosSnap
Plugins: Audio Player, Akismet, Brian's Latest Comments, Clean archives reloaded, Force Word Wrapping, W3TC y WP-Contact Form